domingo, 7 de noviembre de 2010

Fanzines

Comencé lo que la gente que estudia marketing conoce como "carrera" en un fanzine, en los últimos estertores de la década del 90. Tachen eso, ahora que hago memoria mi primer fanzine fue hecho en 1992, en mi primer año de polimodal (en Italia el sistema educativo se divide en cinco años de primaria, tres de polimodal, tres de liceo, y luego la universidad), era una burda copia de un cómic italiano sobre siameses, uno mecánico y el otro detective, que dedicaban doce horas por día a cada profesión. Dibuje una quincena de historias en un bloc de hojas cuadriculadas y la fotocopiaba y regalaba a amigos. Si me decidí a hacerlo "en serio" a mediados de 1998. Unos meses después, el primer numero de "Coma 4" veía la luz del día, y ensuciaba las manos de todo aquel que osara tocarlo.

(protip: si sabes usarlo, un fanzine es la herramienta perfecta para que tu, joven quinceañero que no sabes como tratar a las mujeres, consigas tus primeros levantes y termines eliminando la timidez que no te deja hablar cuando estas mirando a los ojos de esa chica/chico que tanto te gusta)

(Yo tenia dieciocho, no quince. Soy lento)

No tengo mucho aprecio a la palabra fanzine porque, en mi caso, no soy fan de nada. No soy fan de algo, soy un historietista. El termino que muchos usan en norteamerica, "minicomic", me parece perfecto. Aún así, la palabra es mas vieja que mi, y seguirá usándose muchos años después de mi muerte. (brindo por ello)

Hoy día, se habla y teoriza de que la evolución del fanzine puede ser el blog y sus microvariantes. Estoy de acuerdo a medias. Si bien en muchos aspectos el blog es la evolución natural del fanzine, con miles de bitácoras y comentadores hablando día a día de la pasión que mueve sus mundos, aun siguen apareciendo jóvenes (Tengo 29 años y me refiero a ellos como "jóvenes". Mala señal) que dan sus primeros pasos fotocopiando y manchandose las manos de tóner. Jóvenes que no logran concebir el mundo antes de internet y el email.

Si bien hay fanzines de practicamente cualquier cosa, opino que es en el comic donde el formato brilla, y es mejor representado. Los avances técnologicos de los últimos diez años terminaron inclinando la balanza hacia el llamado "fanzine-objeto", con tapas serigrafiadas, encuadernados a mano, formatos "extraños" (extraños a nosotros que solo manejabamos un puñado), impresión de interiores a color y un largo, largo etcétera. El fanzine pasó de ser la única opción para publicar a una opción más dentro del abanico de formas disponibles hoy día. Y si bien no estamos en la "primavera del fanzine" de fines de los 90's, con literalmente centenares de publicaciones, es algo que noto vivo y pulsante.

Creo fervientemente en el fanzine/minicomic. Creo que es un medio de comunicación bueno, bonito y barato (si el autor se esfuerza en ello), creo que sentarse a dejar una parte de uno en papel y hacerlo volar por el mundo es algo increíblemente saludable, noble y político. Creo que no hay mejor manera de mostrar cuanto uno quiere y se toma en serio este medio, esta forma.

3 comentarios:

  1. no hay duda que el papel puede volar mas que esos ladrillos que se llaman pc

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  2. El minicomic armado a mano, por el propio autor, es una obra de arte en si misma. Una escultura de papel y broches de metal. Prefiero tener un minicomic que tener un libro, toda la vida. O el libro Y el minicomic.
    Hay algo en leerlos, tocarlos, que no tiene nada que ver con el libro. Hay algo en que sean cortos y en que estén manchados por el tóner. Extraño USSCatastrophe, Buenaventura y otros sites donde siempre los compraba. Creo que mis preferidos son los de Tom Gauld.

    Salute!

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  3. Al margen: que bueno que sería que la próima Persona sea en esa escala (o sea, tómese al alien como si su tamaño fuese el de un humano real).

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